Hace 20 años California era un buen lugar para vivir, había poco tráfico, grandes deportivos, la policía era fácilmente sobornable y las carreras callejeras estaban a la orden del día.
Pero las autoridades locales cambiaron su actitud ante estos eventos, debido a la superpoblación y al denso tráfico resultante, por lo que la historia cambió para los participantes en estas carreras.
En este artículo intentaré enseñaros algunas historias curiosas, desde un Porsche Chop Top aparcado en el salón de una casa, policías haciendo la vista gorda, conductores haciendo trompos con una mano y en la otra una cerveza y como el cine plasmó esta carismática carretera.
Porsche RSR Chop Top aparcado en el salón de casa
Aquellos años de competición ilegal dejaron algunas historias curiosas, como la del Porsche Chop Top de la foto, sí, has leido bien, Chris Banning el propietario de este coupé alemán rebajó el techo de su Porsche Carrera RSR de 1973, que lo había adquirido de un equipo local y que conservaba su motor 2.8 Turbo original, siguiendo la técnica de personalización de los Chop Top que estuvo tan de moda en los años 50. Y aunque resulte sorprendente no le quedó nada mal, aunque en esta foto no pueda apreciarse demasiado bien.
Otra curiosidad es que como vemos en esta foto, Chris solía aparcar su flamante Porsche en el salón de su casa, para evitar que los helicópteros pudieran encontrarlo (se supone que no tenía garaje…).
Tantas historias dan para mucho, por eso Chris Banning decidió reunirlas en un libro titulado “The Mullholland Experience”.
Pilotos experimentados acudían a la mítica carretera para dar gas a sus automóviles, de hecho se dice que Carroll Shelby solía acercarse hasta aquí a probar sus Dodge y Chrysler para prepararlos al máximo y poder competir contra los Ferrari y los Porsche.
El cine
Polvorienta, llena de curvas, oscura y casi etérea, así es la carretera de Mullholland Drive, una invitación a olvidarse de las aburridas y atascadas autopistas de cuatro carriles de California, carreteras que el cine se encargó de plasmar desde los tiempos de Steve McQueen y James Dean (¿y su Porsche 550 Spyder?), hasta los tiempos actuales con una película con el mismo nombre de la carretera del maestro David Lynch.
Haciendo trompos con una mano (y en la otra una cerveza)
En estos eventos no faltaba la bebida. La leyenda habla de conductores arrojando sus cervezas vacías por la ventanilla y haciendo trompos conduciendo con una mano y con la otra sujetando el “botellín”.
Uno de estos pilotos era Charlie, del que dicen que cuanto más bebía más rápido conseguía ir y que en medio de ninguna parte hizo un recto, arrancó las vallas y se fue para no volver…
Un video para resumir todo
Os dejo un video de Mullholland Drive, aviso, son 10 minutos
He conocido estas historias gracias al blog de Hemmings (en inglés) y a uno de esos posts que aparecen de mucho en mucho en algunos foros, en concreto éste surgió en el foro de Pelican Parts (en inglés) y aviso, son 70 y tantas páginas llenas de historias y anécdotas.
Tambien hay más información sobre este tema en L.A. Times (en inglés)
Historia recuperada. Publicada por primera vez el 29 de Junio de 2007.
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Acojonante el vídeo. Un artículo muy bueno, de verdad, me encantán estos tío locos y sus carreras por la montaña de Los Angeles.
Es realmente increible la libertad que había sólo hace algunos años. Que lástima que ahora estemos así…
Gracias delarosa!
La verdad es que la historia me llamó la atención, esa carretera es mítica y debe ser de lo más divertido conducir por esos tramos plagados de curvas.
Es curioso pero el automovilismo en EEUU no tendría sentido sin las carreras callejeras ilegales que dieron origen a competiciones como la Nascar.