No es la primera vez que en Historias del Motor hablamos de trenes de carretera, de hecho ya vimos como los fabricantes de camiones europeos estaban uniendo sus fuerzas para legalizar este sistema de transporte de mercancías que en países como Australia aún se sigue utilizando.
En este caso hablaremos de otro tipo de trenes de carretera, el Safe Road Trains for the Enviroment (SARTRE). Este sistema aprovecha la tecnología actual para formar convoys de vehículos turismos que sigan a un camión, llamémosle nave nodriza, sin una conexión física entre ellos, únicamente una conexión inalámbrica mediante sensores que mantengan constante la distancia entre uno y otro vehículo.
Para empezar lo más interesante de este sistema es que todos los vehículos que se unan al convoy no necesitarían que su conductor esté sujeto al volante y pendiente de la conducción, ya que el SARTRE permitiría que los vehículos automáticamente siguiesen al líder del convoy. Por lo que el conductor podría disfrutar del viaje leyendo un libro, viendo una película o incluso pegarse una cabezadita.
La segunda gran ventaja de este sistema es que los vehículos que se unan al convoy se aprovecharían del rebufo ahorrando una importante cantidad de combustible, por no hablar del ahorro que supondría seguir al líder a una velocidad constante que éste controlará. Se estima que el ahorro de combustible y la reducción de emisiones podría rondar el 20%, aunque teniendo en cuenta estas variables yo me atrevería a afirmar a que este ahorro podría ser incluso muy superior.
¿Ciencia ficción? Para nada. De hecho en la Unión Europea ya se están preparando las primeras pruebas piloto de este sistema que en los próximos años se probará en España, Reino Unido y Suecia, con convoys que en principio estarán formados por dos camiones y tres turismos.
De momento la tecnología para llevar a cabo esta idea ya está disponible, aunque ahora queda por decidir algunos pormenores como el máximo de vehículos que podrán unirse en un convoy, la velocidad a la que se podrán mover y como garantizar al 100% la seguridad, ya que debe ser un tanto incómodo circular entre dos camiones…
Vía: BBC, EcoGeek, Ison21, Ricardo.co.uk
Si te gustó este artículo y quieres conocer más Historias del Motor, suscríbete a nuestro Feed






Una propuesta realmente original. Hay un campo muy extenso de investigación y aplicación de las nuevas tecnologías a las redes viarias. Esta es una de las muchísimas soluciones, pero recuerdo ya hace unos años, con el boom de la informática, un documental que presentaba lo que sería “el futuro” en el año 2000 (¿?) y entre otras hablaba de pintura de asfalto “inteligente”, que sería capaces de leer los automóviles. Serviría para conducción con “piloto automático”, por ejemplo. ¡Quién sabe! Hoy son elucubraciones…
(Aunque no comente, sigo enganchado a tu blog, que me sigue pareciendo magnífico.)
Yo todavía sigo desconfiando de cualquier sistema que suponga un funcionamiento autónomo para los vehículos, quizás sea por que me gusta demasiado conducir y sobretodo llevar en todo momento el control, jeje
En cualquier caso me parece una gran noticia que se pongan en breve a probar estos sistemas
Gracias por los halagos y un saludo Ángel!
muy buena iniciativa,jaja, lo malo es que se salga el camión nodriza, porque van todos los coches detrás por el terraplen….
Pues sí que sería chungo sí, de momento yo no me fiaría un pelo de estas cosas pero habrá que ver como evoluciona en el futuro.
A lo mejor acabamos todos conduciendo en convoys como estos