Hace algo más de 30 años en la Madre Rusia nacía el Lada Niva, un todoterreno económico que revolucionaría especialmente en ambiente rural del Estado Soviético en el que hasta ese momento se defendían como podían con turismos occidentales, como el Fiat 124, adaptados con tracción integral y suspensiones elevadas.
Hoy en día los todoterreno, o mejor dicho los todocamino, son menos una necesidad y más un capricho para muchos que disfrutan del puesto de conducción elevado y su amplio espacio de carga, incluso de la falsa sensación de seguridad que da su robustez y sus dimensiones. Obviamente su capacidad de moverse con soltura por terrenos complicados para un turismo convencional también es un factor que influye en su venta en mayor o menor medida.
