Cuando recuerdo las recreativas Sega siempre se me viene a la cabeza el mítico Sega Rally, y la de monedas de 25, 50 y en algún momento incluso de 100 pesetas que me gastaba de niño.
Los tiempos cambian y ahora los niños se divierten aplastando todo lo que encuentran a su paso con un Hummer, en una de estas recreativas japonesas inspiradas en el archiconocido todoterreno norteamericano.
Los gráficos, aunque son infinitamente mejores a los de las primeras entregas de Sega Rally de las recreativas en las que me dejaba “los cuartos” de niño, tampoco es que sean la octava maravilla teniendo en cuenta los gráficos que gastan las videoconsolas actuales.
No obstante lo mejor de todo parece que es su jugabilidad y la capacidad de enlazar 4 recreativas entre sí, que al ser doble permite realizar carreras de hasta 8 jugadores.
Para los más frikis, como nosotros, no han incorporado embrague, marchas reductoras, botón de desconexión del diferencial del eje trasero, de hecho por no tener no tiene ni palanca de cambios, no obstante la cabina cuenta con un motor que permite que oscile en todas las direcciones y que vibre transmitiendo los baches y las inercias.
Fotos: Game Watch
Fuente: SEGA Nerds
Si te gustó este artículo y quieres conocer más Historias del Motor, suscríbete a nuestro Feed



Esto está un poco vacío, ¿por qué no compartes tu opinión con nosotros y envías el primer comentario?