Es difícil valorar si se trata del mejor superdeportivo de la historia, pero sin duda alguna el Lamborghini Countach ha sido una de las máquinas más increibles que se hayan construido jamás.
Muy pocos han podido sentir el placer de conducirlo, y las sensaciones que puede transmitir al volante son prácticamente indescriptibles.
Lo que sí se puede definir es el placer de encontrarte con un Lamborghini Countach por la calle, lo que para algunos es una experiencia inolvidable:
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El Countach llevó al extremo la disposición del motor central trasero, construyéndose todo él en forma de cuña y con el habitáculo muy adelantado, para albergar sobre sus espaldas el impresionante motor V12 rebosante de potencia.
En este fin de semana temático sobre la Historia de los Lamborghini que mejor que recordar este mítico superdeportivo con un documental en el que el propio Ferruccio Lamborghini, el hombre que literalmente cambió el tractor por el superdeportivo, se monta en el Countach para pisar a fondo el acelerador y sacar a paseo su máquina entre el tráfico real al más puro estilo Need For Speed.
Evidentemente, una vez que te cambias de carril para adelantar coches y pisas a fondo el acelerador, lo único que ves a tu alrededor son coches que se van quedando atrás, como si el resto de automóviles y elementos del paisaje viajasen a toda velocidad en sentido contrario al tuyo.
En algún momento del video podemos ver como al conductor de un Fiat Panda se le deben “poner de corbata” al ver como casi se le estampa por detrás un flamante Lamborghini Countach.
Como el propio Ferruccio reconoce, este coche no está diseñado para cualquiera. Para empezar la disposición de los asientos de conductor y acompañante es extremadamente baja, las puertas de tijera siguen siendo incómodas y el interior es no apto para claustrofóbicos, con una cabina angosta y plagada de indicadores y botones, el motor emitiendo “ruido” (glorioso ruido) a dos palmos de tu cabeza y una “especie” de ventanas a cada lado que apenas se abren dos dedos para dejar que “corra el aire” en el interior.
En definitiva, no se trata de un prodigio de la comodidad, sino de la espectacularidad en su diseño y la tecnología.
Merece la pena ver el proceso de construcción de un Lamborghini Countach, en el interior de la fábrica de Sant’Agata Bolognese (a partir del minuto 3.00 del primer video), y ver como estos trabajadores, auténticos artesanos del siglo XX, dan forma a este superdeportivo soldador en mano, lija, martillo o paleta, es igual, el único objetivo es que esta obra de arte quede perfecta.
En la segunda parte del video podemos ver la expectación y el revuelo que levanta entre la gente un Lamborghini Countach aparcado en un lugar público.
Estos videos forman parte de un documental de 1985 de una hora de duración.
Disfrutad estos 12 minutos de historia!
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