Uno de los monoplazas que tuvimos la oportunidad de ver en la exposición realizada en el Retiro de Madrid, con motivo del Martini Legends 2008, fue el Lotus 80 de 1979.
Lo que en un principio se antojaba como un ejemplo de ingeniería aerodinánica, rápido se mostró como un monoplaza ingobernable debido a un exceso de “efecto suelo”.
