Cada vez está mas claro que los motores atmosféricos tienen los días contados, especialmente gigantescos motores como el V8 6.3 litros desarrollado por AMG que equipa actualmente a las versiones más deportivas y potentes de Mercedes-Benz y que montará el futuro Mercedes SLS AMG “Alas de Gaviota”.
Para conseguir un motor de extraordinaria potencia y prestaciones prescindiendo de la sobrealimentación, AMG prueba sus propulsores en un espectacular banco de pruebas que se parece más a un laboratorio que a un taller mecánico, en el que se pueden probar motores de hasta 1000 cv de potencia.

Impresionante…
Vía: Jalopnik
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La verdad que nunca me hubiera imaginado que de esta manera se prueben los motores, muy buena la informacion, saludos
soy fanatico de motores v-8,en espacial los motores americanos tienen mucho poder y rendimiento,gracias.
Espectacular. Y el asunto es que pese a todo (crisis, contaminación…) siempre habrá público y clientes para estas bestias del asfalto.