Historias del Motor

Renault Clio V6

Lo reconozco. Estoy perdidamente enamorado, y no de una mujer, aunque sus curvas y su trasero me vuelva loco.

Como ya os imaginareis estoy hablando del Renault Clio V6, una máquina que Renault construyó hace ya más de seis años para regocijo que de los que no se conformaban con los “vulgares” compactos deportivos de la época y tenían que recurrir al más radical de todos, un auténtico deportivo de competición homologado para circular por carreteras públicas.

Obviamente tiene sus defectos, y muchos, y es que el Renault Clio V6 renunció a todas las comodidades de cualquier turismo moderno para asegurarse de que las sensaciones y el manejo que transmitiría su pequeña bestia serían lo más cercanos posibles a un vehículo de competición.

La carrocería del Renault clio de segunda generación en la que se basaba fue ligeramente ensanchada y se le añadieron unas aberturas a cada lado que se encargaban de refrigerar el potente V6 que montaba en posición trasera central, justo en la posición en la que el Renault Clio convencional llevaba la fila de asientos trasera y el maletero. Pero obviamente, este biplaza no era un turismo convencional.

La dirección del Renault Clio V6 era de lo más directa que se puede esperar en un automóvil homologado para circular por la calle, incluso el radio de giro era extremadamente grande e incómodo para sus dimensiones y sus propietarios aún estarán sufriendo para maniobrar y aparcar su flamante máquina en el garaje o en cualquier aparcamiento normal y corriente.

En su día se comercializó por algo más de 6 millones de las antiguas pesetas, por aquel entonces no estaba mal para un deportivo con motor trasero central de 230 CV (254 CV para el Fase II) y una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos.

Para muestra un botón, os dejo un video de Top Gear con la opinión de Jeremy Clarksson al volante de esta máquina:

Se puede decir que el predecesor del Renault Clio V6 fué el Renault Cinco Copa Turbo (el culo gordo). Actualmente lo más parecido sería el Renault Megane R26.R, de hecho la revista británica Autocar.co.uk se atrevió a compararlos: