Si mezclamos un SUV, con un monovolumen y un familiar, le añadimos la última tecnología desarrollada para el confort y para la máxima eficiencia energética con un sistema híbrido, además de un diseño futurista y aerodinámico, obtendremos algo parecido a lo que han conseguido en Renault en este prototipo que se verá por primera vez en París.
Lo más sorprendente en un primer vistazo es el aspecto futurista y las dimensiones de este automóvil, de hecho mide ni más ni menos que 4,80 metros de longitud por 1,60 de altura, ligeramente inferior que el Audi Q7, por poner un ejemplo.
Sorprende sobre todo su diseño aerodinámico con la trasera elevada aprovechándose del tan utilizado estilo Kammback (ver wikipedia), y sorprende tambien esa gigantesca parrilla con aspecto de aluminio con faros de tecnología LED extendidos a lo largo del capó.
La trasera tambien es llamativa con las ópticas alargadas y en forma de boomerang para gestionar la corriente aerodinámica.
En cuanto a las llantas impresionan con sus 23 pulgadas y su aspecto futurista favorecido por sus 7 radios de aluminio y la decoración bicolor, diseñadas especialmente para facilitar el flujo del aire.
Dejando de un lado la estética este automóvil ha sido diseñado para el confort de sus ocupantes y en especial para convertirse en el mejor aliado de grandes viajes por autopista en el agradable entorno generado en su interior gracias a las tres filas de asientos con pantallas para el reproductor dvd y multitud de extras de confort y seguridad y gracias al techo panorámico acristalado que permite el paso de la luz del sol y por lo tanto una luminosidad excelente en el interior.
Las puertas de apertura vertical facilitan el acceso al interior y mantienen la estética futurista y deportiva de este crossover fuera de lo habitual.
Otro de los apartados importantes es la mecánica, ya que incorpora un sistema híbrido con un motor diesel 2.0 dCi de 205 cv de potencia y dos propulsores eléctricos de 20kW, uno delante y otro detrás, que permiten una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos y lo más importante unas reducidas emisiones de CO2 de 120 g/km y un consumo de tan solo 4,5 litros / 100 km.
En fín, un alarde de tecnología con el que Renault busca captar la atención de todos los asistentes al Salón del Automóvil de París
Fuente: Renault
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